Tras el recambio legislativo de diciembre, el bloque radical retomó las reuniones con su «tropa completa» para unificar estrategias. El objetivo es reconstruir la fortaleza partidaria y superar los conflictos recientes, logrando posturas conjuntas salvo por diferencias menores en el debate del Presupuesto 2026.
El bloque de senadores de la Unión Cívica Radical (UCR) ha comenzado el año legislativo con un cambio de estrategia: mostrarse unido y compacto para intentar dejar atrás las disputas internas que erosionaron su construcción política en el último tiempo.
Tras el recambio de autoridades y legisladores ocurrido en diciembre último, la bancada ha retomado una dinámica de trabajo que parecía perdida, volviendo a organizar reuniones con su «tropa completa». Este gesto de institucionalidad busca enviar un mensaje de cohesión tanto hacia adentro del partido como hacia el resto de las fuerzas políticas en el Congreso.
El objetivo central de esta nueva etapa es sanar las heridas provocadas por las peleas públicas y las divisiones que caracterizaron los meses previos. Según trascendió, la estrategia de «cerrar filas» ya ha tenido sus primeros resultados prácticos: el bloque logró tomar posturas en conjunto en la mayoría de los temas tratados recientemente.
Sin embargo, el proceso de reunificación mantiene sus matices. Si bien la conducción del bloque ha logrado alinear a la mayoría de sus integrantes en las votaciones generales, aún persisten criterios dispares en temas específicos. Un ejemplo de ello fue el tratamiento del vigente Presupuesto 2026, donde, a pesar de la voluntad de consenso, afloraron «diferencias menores» durante la votación en particular de ciertos artículos.
Pese a estas disidencias puntuales, la UCR en el Senado apuesta a consolidar este esquema de funcionamiento colectivo para recuperar protagonismo y evitar que las fricciones internas sigan dañando su capital político de cara al nuevo año parlamentario.






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