El cantante puertorriqueño inició su estadía en Buenos Aires con una cena exclusiva en un reconocido restaurante, sorprendiéndose con los sabores tradicionales de la región.
La llegada de una de las máximas estrellas de la música global a suelo argentino generó un revuelo inmediato tanto en los aeropuertos como en las zonas céntricas de la ciudad. Se conocieron los detalles de asi fueron las primeras horas de Bad Bunny en la Argentina, un arribo que se manejó con gran hermetismo pero que no pudo evitar el seguimiento de sus fanáticos más cercanos. El artista eligió un establecimiento de lujo para su primera salida nocturna, despertando la curiosidad sobre donde ceno y qué platos seleccionó para su debut gastronómico en esta visita. Acompañado por su círculo íntimo de colaboradores, el cantante se mostró relajado y disfrutó de cortes de carne típicos que son marca registrada de nuestra cocina nacional. Sin embargo, lo que más llamó la atención de sus acompañantes fue que postre lo deslumbro, tratándose de una preparación clásica con dulce de leche que el músico calificó como una de las mejores delicias que ha probado en sus giras mundiales. Los dueños del restaurante manifestaron que el «Conejo Malo» fue sumamente cordial con el personal de servicio y que evitó las cámaras para poder disfrutar de una velada tranquila antes de sus compromisos laborales. La presencia de Bad Bunny en el país se debe a la filmación de un nuevo proyecto visual y a una serie de reuniones con productores locales para futuras colaboraciones. Sus seguidores permanecen en alerta en las inmediaciones del hotel donde se hospeda, esperando tener la oportunidad de conseguir un autógrafo o una fotografía con el ídolo del reggaetón.







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