La escudería francesa atraviesa un fuerte conflicto interno entre sus inversores, que podría derivar en cambios en el control y en el rumbo del equipo dentro de la categoría.
Según el medio especializado L’Informé, Renault, accionista mayoritario de Alpine, utilizó su derecho de veto para bloquear una operación sobre la participación minoritaria mientras define a su próximo socio. La decisión fue tomada por el CEO François Provost, quien descartó la alternativa impulsada por Christian Horner.
El directivo argumentó que la medida respondió a la necesidad de preservar el equilibrio y la estabilidad institucional dentro del equipo. No obstante, la resolución generó tensiones con el grupo inversor Otro Capital.
De acuerdo con una fuente citada por el medio francés, una reunión realizada en noviembre en París estuvo marcada por un clima de fuerte conflicto. Desde entonces, Provost y Alec Scheiner, representante de Otro Capital, no retomaron el diálogo.






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