Aunque no está imputada por la muerte de Alejandro Salazar, la médica conocida como “Tati” Leclercq fue allanada y se le secuestró el celular en el marco de la investigación.
Tras la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, quien fue hallado sin vida en su departamento por una sobredosis de propofol y fentanilo, la Justicia inició una investigación para determinar la posible existencia de una red de sustracción y comercialización de sustancias en el ámbito de la salud.
En el marco de la causa, fue mencionada Chantal Leclercq, conocida como “Tati”, quien se desempeña como residente de tercer año en el Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia.
De acuerdo con información publicada por Infobae, la residente vive en la zona norte del Gran Buenos Aires, cursó la carrera de medicina y se graduó en 2022 en la Universidad Austral.






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