Hace pocas semanas, productores de Saladillo y la región se encontraron con referentes municipales en una jornada organizada por la Sociedad Rural local. El motivo principal del encuentro fue expresar el descontento que genera el cobro de tasas municipales cuya contraprestación es prácticamente nula.
Los agricultores presentes plantearon un panorama preocupante: año tras año aportan fondos al municipio sin ver reflejadas inversiones en infraestructura rural. Los caminos rurales, constantemente deteriorados, fueron el ejemplo más visible de esta desconexión entre lo que pagan y lo que reciben.
La gravedad del problema se puede resumir en una frase que circuló durante el encuentro: «En los últimos 30 años se patinaron los fondos». Este diagnóstico de los productores subraya que no es un problema reciente, sino una tendencia que lleva décadas consolidándose.
El evento permitió que múltiples voces del sector agropecuario expresaran sus inquietudes directamente ante los funcionarios. La agenda incluyó cuestionamientos sobre el destino real de las tasas municipales y demandas por mejoras concretas en servicios básicos como el mantenimiento vial.
Los productores parten de un supuesto lógico: si pagan tasas, deberían recibir servicios. Sin embargo, la realidad que denuncian es que las rutas de acceso a los campos permanecen en condiciones deficientes, sin mantenimiento regular ni inversión visible.
Este tipo de espacios de diálogo refleja la necesidad del sector de obtener respuestas sobre cómo se administran los recursos municipales y por qué existe semejante brecha entre contribuciones y servicios efectivamente prestados.
Imagen: MART PRODUCTION / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo






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