Un momento de preocupación marcó el transcurso del partido que disputaron Belgrano y Gimnasia de Jujuy en el marco de la Copa Argentina, en la ciudad de Santiago. El Chino Zelarayán, una de las figuras del equipo Celeste, fue víctima de un desvanecimiento cuando apenas había completado siete minutos en el campo de juego.
Durante el desarrollo de la acción, el futbolista experimentó una pérdida de sentido que alertó a todos los que lo rodeaban. Compañeros, árbitro y cuerpo médico reaccionaron inmediatamente, recostando al jugador en el piso para estabilizarlo. La ambulancia fue solicitada y acudió al lugar de los hechos para proporcionar atención especializada.
Zelarayán, tras recibir los primeros auxilios en cancha, logró recuperarse de la descompensación. El equipo médico determinó que debía ser sustituido, por lo que fue reemplazado por otro integrante de la plantilla de Belgrano. El cambio permitió que el partido continuara su ritmo sin inconvenientes adicionales.
La intervención médica fue determinante para controlar la situación sin que derivara en consecuencias más graves. El cuerpo de salud del club actuó conforme a los protocolos establecidos para estas emergencias en competiciones oficiales.
Estos episodios, aunque excepcionales en el fútbol profesional, ponen de relieve la importancia de contar con recursos médicos adecuados en los estadios. La Copa Argentina, como torneo oficial, contempla estos servicios como parte de su estructura de seguridad para garantizar el bienestar de los jugadores durante los encuentros.
Imagen: Alfredo Dacosta / Pexels – Con informacion de Clarín







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