Un operario obtiene sentencia favorable tras ser despedido por WhatsApp, pese a que contaba con un historial de llamados de atención por su desempeño y conducta en la planta. La Justicia concluyó que el procedimiento de desvinculación fue irregular y dispuso una indemnización a su favor.
El trabajador había recibido múltiples advertencias por distintos tipos de conductas que infringían los reglamentos internos de la empresa. El empleador argumentaba que estos antecedentes disciplinarios justificaban la desvinculación. Sin embargo, el tribunal no compartió esta interpretación respecto a la validez del procedimiento empleado.
El aspecto central del fallo se concentra en la forma irregular de comunicar el despido. Los jueces determinaron que utilizar una aplicación de mensajería para formalizar una desvinculación laboral no constituye un procedimiento válido, aún cuando existan motivos disciplinarios que respalden esa decisión.
La sentencia reafirma que la Justicia laboral exige el cumplimiento estricto de protocolos establecidos. Más allá de las faltas cometidas por el operario dentro de la empresa, los derechos fundamentales en materia laboral no pueden ser vulnerados a través de comunicaciones informales.
Este pronunciamiento judicial se alinea con otros precedentes donde la Justicia ha protegido a los trabajadores frente a desvinculaciones ejecutadas sin respetar los procedimientos legales. Los tribunales mantienen una postura que prioriza la formalidad y la regularidad en los procesos de despido.
El fallo representa un mensaje claro a los empleadores: aunque el desempeño o la conducta de un trabajador sean problemáticos y justifiquen medidas disciplinarias, esas medidas deben ejecutarse dentro del marco legal establecido. La informalidad en el procedimiento de desvinculación constituye una violación de derechos laborales que genera responsabilidad.
Con esta resolución, el tribunal ordenó el pago de la indemnización correspondiente.
Imagen: Sora Shimazaki / Pexels – Con informacion de TN






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