El panorama meteorológico de Buenos Aires sufrirá modificaciones significativas a lo largo de la semana que comienza el lunes 17 de agosto, cuando se espera que los cielos se despején parcialmente y las temperaturas desciendan. Tras varios días dominados por la humedad y las nubes persistentes, la Ciudad transitará hacia un escenario más variado.
Los especialistas han diseñado un pronóstico para el período que va hasta el domingo 23 de agosto que contempla la alternancia entre jornadas frías, episodios de lloviznas dispersas y momentos donde el sol volverá a protagonizar la jornada. Este cambio representa una ruptura con el patrón climático que ha predominado en las últimas semanas.
Los factores que explican esta transformación residen en el movimiento de sistemas de presión atmosférica que modifican la trayectoria de los flujos de aire que afectan a la región. Como resultado, la humedad que ha caracterizado al período anterior cede terreno a una mayor variabilidad.
Durante la semana habrá jornadas particularmente frías, donde se registrarán las marcas más bajas de temperatura del período analizado. La población deberá estar preparada con abrigadores adecuados, particularmente durante las horas nocturnas y matutinas.
Las lloviznas aparecerán de manera intermitente, sin constituir precipitaciones significativas, pero sí siendo parte del cuadro general. Estos episodios menores no impedirán la reaparición del sol, que ganará presencia a medida que avance la semana.
Este cambio climático constituye una transición importante para los porteños, quienes después de una larga etapa de oscuridad nubosa podrán experimentar nuevamente la combinación de días frescos, luz solar y mayor dinamismo en las condiciones del tiempo durante los próximos siete días.
Imagen: Alex Dos Santos / Pexels – Con informacion de Perfil






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