El Fondo Monetario Internacional proyecta que América Latina crecerá a un ritmo promedio de 2,7% anual durante el mediano plazo, reflejando aprovechamiento del impulso económico global. Con todo, el organismo mantiene una perspectiva cautelosa respecto a la capacidad de la región para converger con economías más desarrolladas.
Las proyecciones del FMI sintetizan un dilema económico regional: recuperación presente con limitaciones estructurales de fondo. Aunque existe crecimiento, este no es suficiente para cerrar brechas históricas de productividad y desarrollo que separan a América Latina de naciones avanzadas. El Fondo subraya que esta realidad requiere atención estratégica en política pública.
Argentina figura en estas proyecciones con estimaciones de crecimiento del 2,1% para 2026 y 3,5% para 2027, sugiriendo una trayectoria de recuperación gradual y progresiva.
El FMI destaca que el contexto económico global favorable ofrece una ventana temporal para que la región avance en reformas estructurales. Sin embargo, esta oportunidad no es infinita ni automática. Requiere decisiones deliberadas en materia de inversión, calidad educativa, modernización tecnológica e institucional.
El organismo advierte que mantener tasas de crecimiento moderadas sin transformaciones profundas en la base productiva significa que la brecha con economías desarrolladas seguirá siendo un rasgo definitorio de América Latina. La convergencia, concluye el FMI, es posible pero exige un cambio de orientación en las políticas públicas. La región tiene las herramientas y la coyuntura; lo que falta es la decisión política de utilizarlas estratégicamente para superar rezagos históricos.
Imagen: Nataliya Vaitkevich / Pexels – Con informacion de Ámbito







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