Los datos disponibles para la campaña agrícola 2026/27 indican una contracción en las áreas destinadas al cultivo de trigo en el sudoeste y oeste de Buenos Aires, sumado al noreste pampeano. La reducción proyectada alcanza las 180.000 hectáreas, equivalente a un decrecimiento del 7% comparado con la temporada precedente.
La superficie total que se sembraría con cultivos de fina en estas regiones de importancia agrícola ascendería a 2,16 millones de hectáreas. De este volumen, aproximadamente 1,39 millones estarían bajo trigo, mientras que el resto correspondería a otros cereales invernales de la región.
Esta contracción sitúa los números proyectados en línea con lo registrado durante 2024/25, sugiriendo cierta estabilización después de fluctuaciones previas. El trigo mantendría su posición como cultivo predominante en la estructura productiva local, aunque con menor protagonismo en términos absolutos.
Las razones que explican esta reducción son variadas. Productores consideran factores económicos, disponibilidad de recursos, perspectivas de comercialización internacional, y condiciones edáficas. La decisión sobre cuánta tierra dedicar a cada cultivo responde a estos múltiples parámetros en conjunto.
La región que rodea a Bahía Blanca históricamente ha funcionado como granero del país. Cambios en sus patrones de siembra adquieren relevancia para entender tendencias nacionales en producción de cereales. Aunque el decrecimiento proyectado es significativo en números absolutos, mantiene proporciones que no alarman a los observadores del mercado.
Especialistas siguen de cerca estas proyecciones, considerando que podrían experimentar ajustes conforme se acerque la campaña y conozcan nuevos datos sobre precios de cosecha, disponibilidad de insumos y perspectivas climáticas.
Imagen: Quiet Pixels / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo






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