El crecimiento de la actividad minera despierta el interés del empresariado argentino, que visualiza una oportunidad para integrarse como proveedor del sector. Las cámaras empresarias, sin embargo, plantean varios interrogantes sobre la viabilidad de este escenario.
Si bien existe un potencial real para que la industria nacional participe en la cadena de valor minera, los empresarios subrayan que esto no ocurrirá de forma automática. Señalan que convertir esta oportunidad en negocios concretos requiere resolver cuestiones estructurales que hoy limitan la competitividad del sector.
La localización de la producción aparece como primer desafío. Se trata de la capacidad de fabricar localmente los insumos, equipos y servicios que demanda la minería, reduciendo dependencia de importaciones. Asociado a esto, figura el desarrollo de infraestructura: carreteras, puertos, telecomunicaciones y servicios básicos que faciliten la operación de empresas proveedoras.
Desde las cámaras empresarias también se remarca la necesidad de mejorar la competitividad, entendida como la capacidad de las firmas argentinas de producir con costos y calidad comparables a los de otros países. Sin estos avances, las empresas locales enfrentarán dificultades para ganarse contratos con operadores mineros.
Las cámaras empresarias reconocen que algunas provincias podrían beneficiarse significativamente del auge minero si se crean las condiciones apropiadas. No obstante, advierten que la ventana de oportunidad no es infinita y que se necesitan decisiones rápidas en materia de política industrial y de inversión pública para aprovecharla.
Imagen: Stone Dimensions / Pexels – Con informacion de Ámbito






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