Una gira de inspección por las provincias del nordeste argentino permitió documentar el grave estado de deterioro que sufre la red vial en la región. El presidente de una organización representativa del sector rural visitó los espacios donde nuclean a los productores locales para relevar sus principales preocupaciones.
El diagnóstico que surgió de los encuentros es contundente: la infraestructura de rutas constituye un problema crítico que afecta la viabilidad de las operaciones agrarias en toda el área. Los productores señalaron unánimemente que el mal estado de las vías de circulación representa un obstáculo importante para sus actividades.
Este problema no es menor considerando que el transporte es un componente central de los costos productivos. Las rutas deterioradas obligan a los productores a asumir gastos adicionales en mantenimiento de vehículos, mayores tiempos de traslado y riesgos operativos. Todo esto impacta directamente en la rentabilidad del sector.
Lo que emerge de la visita es que se trata de una necesidad transversal. Pequeños y medianos productores, así como empresas de mayor envergadura, coinciden en diagnosticar que la falta de inversión en infraestructura vial es un problema estructural que requiere soluciones a nivel estatal.
Las provincias del NEA, que concentran actividad agropecuaria importante, ven comprometida su capacidad competitiva por la deficiencia de sus rutas. La demanda por mejoras en la red vial se posiciona así como una de las prioridades del sector productivo rural en esta región del país, un reclamo que merece atención urgente de las autoridades correspondientes.
Imagen: Tomás Asurmendi / Pexels – Con informacion de Clarín Rural







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