La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca suprimió el rubro Lácteos que funcionaba dentro del Sistema de Información de Operadores de Carnes y Lácteos (Siocal), en un movimiento que busca aliviar la carga regulatoria sobre los operadores.
Desde la cartera gubernamental aclararon que la obligación de inscribirse en ese registro no constituía un instrumento efectivo de control. Por el contrario, funcionaba como una exigencia burocrática que generaba complicaciones a quienes operan en la industria. Con su eliminación, se pretende descongestionar los requisitos administrativos.
Los responsables del área enfatizaron que esta supresión no debilitará la capacidad del Estado para fiscalizar las actividades lácteas. Existen mecanismos alternativos y complementarios que permiten supervisar adecuadamente el sector y garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes.
La medida responde a una lógica de modernización regulatoria que busca eliminar trámites innecesarios identificados como cargas administrativas, manteniendo la efectividad de los controles. Se trata de un ajuste que apunta a favorecer la operatividad de las empresas sin sacrificar la función fiscalizadora.
La industria láctea constituye un componente importante de la economía rural argentina. La decisión de remover este rubro del Siocal indica un cambio en la estrategia de supervisión estatal, abandonando procesos considerados obsoletos o redundantes mientras preserva la capacidad de monitorear la cadena completa de operaciones lácteas, desde la producción hasta la comercialización.
Imagen: Anna Shvets / Pexels – Con informacion de Clarín Rural







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