La industria energética argentina registró avances significativos en junio, con Vaca Muerta alcanzando cifras históricas de producción en un escenario donde los precios del crudo caían a nivel internacional. La mejora de la situación en Medio Oriente llevó a una reducción de las cotizaciones del petróleo, fenómeno que no impidió que el sector local mantuviera su impulso ascendente.
El yacimiento ubicado en Neuquén protagonizó un salto cualitativo con el mayor número de fracturas mensuales de su historia, demostrando la intensidad operativa alcanzada. Como primer proyecto upstream petrolero que funciona bajo el RIGI, Vaca Muerta se consolida como el motor de la estrategia de promoción de inversiones que Argentina desplegó en el sector hidrocarburos.
El mes también dejó un registro inédito en términos comerciales. El superávit energético de junio se ubicó en el nivel más elevado que el país haya alcanzado históricamente, un resultado que subraya la relevancia de los hidrocarburos para la balanza comercial argentina.
La capacidad del sector para crecer en volumen de producción y colocación de recursos en mercados de exportación resultó clave para contrarrestar el efecto negativo de menores precios internacionales. Esta dinámica refleja mejoras en la eficiencia operativa y en la gestión de recursos productivos.
Expertos señalan que los números argentinos en este período subrayan la importancia estratégica que reviste Vaca Muerta para la economía nacional. En un contexto donde los precios externos resultan desafiantes, el crecimiento por volumen permite al país mantener su posición como exportador significativo de energía y asegurar flujos importantes de divisas que resultan críticos para las finanzas externas.
Imagen: Tom Fournier / Pexels – Con informacion de Ámbito







Deja un comentario